Conservación de
la Cultura
Un país que se conoce,
se proyecta al futuro.
Conservar nuestra memoria histórica y cultural es un reto con el que estamos comprometidos: así contribuimos a salvaguardar nuestra identidad y el patrimonio inmaterial del país, forjando el carácter social y la tolerancia al entender la importancia de la convivencia en la diferencia y la resolución de conflictos.
Muchos de nuestros espacios y museos están dedicados a preservar nuestros símbolos patrios y a contar nuestra historia. Buscamos que visitantes nacionales y extranjeros aprecien la riqueza de nuestro país, por eso resaltamos las cosas que nos hacen únicos.
Desarrollo de experiencias
culturales
Vivencias gastronómicas
Sabores regionales que cuentan historia a través de la cocina colombiana.
Ferias artesanales
Talleres de saberes
Presentaciones artísticas
Somos conscientes de que la conservación de la cultura debe responder a las condiciones del momento y su contexto: repensarse y resignificarse permanentemente, pasando de ser un concepto estático a un fenómeno social activo, con incidencia real en sus comunidades y su territorio.
Cultura viva en el Parque Jaime Duque
En la Fundación Parque Jaime Duque creemos en el poder de la cultura para unir comunidades. Por eso creamos experiencias donde el arte, la tradición y el emprendimiento se encuentran: mercados culturales, presentaciones artísticas y talleres con sabedores de oficios tradicionales.
Cada experiencia fortalece el tejido social y económico de nuestra región, y ofrece a nuestros visitantes algo único, hecho con las manos y el talento de nuestra gente.
¿Eres artista, artesano o emprendedor? Súmate a esta iniciativa y haz parte de las experiencias que mantienen viva nuestra cultura.
Dos donaciones, dos legados
En 2014 la Fundación destinó terrenos para la construcción de dos museos que hoy custodian la historia aeronáutica y militar de Colombia.
7
Museo Aeroespacial de la FAC
10
Museo Militar de Tocancipá
Nos basamos en principios de sostenibilidad que generan valor e integran la identidad patrimonial, la vocación y las dinámicas culturales, como parte de un turismo responsable y con propósito.
