Un poco de historia…

Jaime Duque nació en Villamaría – Caldas, el 11 de Junio de 1,917. Sus estudios primarios y secundarios los cursó en Villamaría y Manizales. Sus estudios profesionales en aerodinámica, aviador civil y piloto instructor de vuelo, los realizó en Estados Unidos en la Universidad de Purdue en Lafayette – Indiana.

Carrera como aviador

Jaime Duque fue un aviador civil durante la época de la aviación heroica, cuando diariamente los pilotos se jugaban la vida cruzando las altas cordilleras en pequeños aviones construidos con tela y madera. En 1944 tras culminar sus estudios, regresó a Colombia. Llegó a ser el primer piloto Colombiano en ocupar la Jefatura General de Pilotos de Avianca, reemplazando a pilotos Alemanes y Norteamericanos que desde 1,919 habían desempeñado ese cargo. En cuatro años nacionalizó el cuerpo de pilotos que  estaba conformado en su gran mayoría por personal extranjero.

Inauguró los vuelos nocturnos y en 1,949, utilizando la navegación astronómica, se convirtió en el primer aviador colombiano en cruzar los océanos, para inaugurar y establecer las rutas aéreas a las principales ciudades de Europa y Norteamérica como Nueva York, Madrid, Roma, París, entre otras. El vuelo inaugural Bogotá – Roma duro 32 horas.

Labor Social

Desde niño, además de la aviación, uno de sus sueños era dedicarse al servicio de la comunidad.  En 1,940 de su sueldo como copiloto, comenzó su labor social donando libros, útiles y pensiones a jóvenes de escasos recursos. En 1,952 tras completar 11,000 horas de vuelo se retiró de la aviación y con ahorros y préstamos bancarios organizó una próspera empresa construyendo más de 300 casas y edificios. Sus utilidades fueron la base para la obra social y la creación del Parque Jaime Duque.

Su amor por su ciudad natal lo llevó a donarle un hermoso edificio estilo español como sede de la alcaldía, el cuartel para bomberos, una máquina contra incendios y un lote para el comando de la Policía. También construyó el Colegio Jaime Duque, donde durante más de 20 años, mantuvo más de 1,500 estudiantes de escasos recursos económicos que recibieron  gratuitamente educación primaria, secundaria e incluso universitaria. Fue un benefactor de las fuerzas militares donando la biblioteca compuesta por 15,000 volúmenes y construyó un hermoso edificio en la Escuela Militar de Cadetes, para ubicarla.

Condecoraciones Otorgadas

  •  Cruz de Boyacá
  • Orden de la Democracia Cámara de Representantes
  • Medalla del Civismo Mejoras Públicas de Manizales
  • Medalla del Civismo Concejo Municipal Villamaría
  • Medalla del Congreso del Senado de la República
  • Medalla Amigos de Bogotá
  • Entre otras…

FUNDACIÓN PARQUE JAIME DUQUE

La cultura y la educación siempre estuvieron entre los intereses de Jaime Duque. En 1977, a los 60 años de edad, en compañía de su esposa Amparo, se lanzó a construir su último sueño: el Parque Jaime Duque. Ellos deseaban dejarle a los Colombianos un centro cultural y recreativo que a su vez generara recursos para apoyar a los menos favorecidos de la sociedad.

El Parque Jaime Duque abrió sus puertas al publico el 27 de Febrero de 1983, Ubicado a las afuera de Bogotá, en el municipio de Tocancipa, es un lugar único considerado Discovery Travel & Living como uno de los mejores parques de Latinoamérica. Es un complejo de 200 hectáreas, donde se conjugan una gran variedad de atracciones y actividades recreativas y culturales, enmarcadas en zonas de reserva ambiental, convirtiéndose en un maravilloso espacio para disfrutar de un mundo de experiencias en un solo lugar!

¿Qué es la Fundación Parque Jaime Duque hoy?

Somos una entidad sin ánimo de lucro, 100% colombiana que trabaja por la conservación de la unión familiar, la naturaleza, la memoria histórica y la vida de la población más vulnerable, con el único objetivo de servir a la comunidad  y promover el bienestar de las generaciones actuales y futuras.

Creemos que la única manera de liderar  es por medio del ejemplo, y por eso nos hemos transformado en un escenario modelo de recreación sostenible y turismo con propósito. Brindamos espacios de reconciliación con la naturaleza y su cuidado. Nuestros paisajes, áreas de reserva natural y humedales son una importante fábrica de oxígeno, refugio de vida y de conectividad ecológica para la sabana de Bogotá. Ofrecemos una atmósfera de paz para el reencuentro y el fortalecimiento de las familias, y para el aprendizaje de nuestra historia y cultura. Todo a través de un modelo de negocio responsable y ético, cuyas utilidades se destinan a favorecer a la población más vulnerable de nuestra región y a la protección de ecosistemas.

Dedicamos 200 hectáreas para crear un gran espacio de aprendizaje, que ofrece a sus visitantes y a la comunidad aledaña, experiencias de recreación familiar, cuidado de la naturaleza,  encuentros culturales, manifestaciones artísticas, prácticas eco saludables y oportunidades de estudio e investigación, pues creemos que a través de la educación y las alianzas con otras instituciones, lograremos cada vez más impactar e inspirar acciones de cambio a nivel individual, familiar, empresarial y estatal.

Misión

Somos una entidad sin ánimo de lucro 100% colombiana que trabaja por la conservación de la unión familiar, la naturaleza, la vida de la población más vulnerable y la memoria histórica, a través de procesos de educación, recreación y alianzas con otras entidades.

Visión

En el 2030 El Parque Jaime Duque se consolidará como un destino cultural, ambiental y social único que impacta y genera acciones de cambio a nivel individual, familiar, empresarial y estatal.

Propósito

Desarrollamos diferentes actividades con las que buscamos cumplir con el propósito de “Cultivar el amor por un legado de Conservación” un compromiso que nos ha permitido llegar a diferentes zonas del país en las que hemos generado una importante labor en favor de la comunidad en nuestros 4 objetivos de conservación:

Nuestros Objetivos de Conservación:
Conservación de la Unión Familiar

Reconocemos el valor de la familia como núcleo básico de la sociedad, pues juega un papel fundamental en el desarrollo humano, social, económico y ético. Es el ámbito donde se aprende a amar, donde los padres tienen el rol vital de formar futuros ciudadanos; enseñando valores, brindando seguridad, confianza y afecto, elementos indispensables para su correcto desarrollo.

La ecología de la familia, es decir, el cuidado y restauración de la vida familiar, es uno de los desafíos más importantes para la humanidad. Miles de estudios identifican que la causa más profunda de los problemas globales de pobreza, delincuencia, violencia y de los trastornos emocionales, es la falta de afecto y de educación en valores, derivado del deterioro de la unidad y la armonía familiar. Por lo anterior promovemos el valor de la familia, con las siguientes acciones: 

  • La recreación familiar es un derecho; desarrolla confianza entre padres e hijos, relaja, trae alegría y mejora la calidad de vida. Somos un lugar donde se reúnen las familias, se crean memorias significativas y aportamos de manera lúdica reflexiones que fortalecen la unidad familiar.

  • Apoyamos a las familias de nuestros integrantes, queremos certificarnos como una EFR (Empresa Familiarmente Responsable), pues entendemos que las empresas juegan un papel primordial en el equilibrio de la relación trabajo – familia.

  • Construimos alianzas con el Instituto de la Familia y municipios vecinos, con el fin de desarrollar proyectos que beneficien a las familias de nuestra zona de influencia.

Creemos que cultivar la unión familiar, es el eje articulador desde el cual se pueden potenciar nuestros objetivos de conservación, pues generación a generación, se transmite la importancia de cuidar la naturaleza, ser solidarios y el aprecio por nuestras tradiciones y memoria histórica: acciones que contribuyen a crear un mejor país.

Conservación de la Naturaleza

La salud y el bienestar de las personas, dependen en gran medida del bienestar del planeta. Por ese motivo uno de nuestros ejes misionales es la conservación de la naturaleza. Creemos que la sostenibilidad ambiental es el camino a seguir y trabajamos activamente en la transformación del territorio, generando paisajes sostenibles. Desarrollamos reservas naturales de la sociedad civil, como el Ecoparque Sabana, dedicadas a la conservación de ecosistemas y diferentes especies en los alrededores del Parque y en otras regiones del país.

El Bioparque Wakatá es un espacio sagrado, donde viven animales que en su mayoría han sido rescatados por las autoridades ambientales, víctimas del tráfico ilegal. Al perder su habilidad para sobrevivir en su entorno natural, permanecen en este hermoso espacio, donde reciben el cuidado de un equipo técnico y profesional, convirtiéndose en embajadores de la biodiversidad. Paralelamente, participamos y desarrollamos programas de conservación entre los que se resaltan el del Cóndor de los Andes, el Oso Andino y la Tingua de Pico Verde.

Sabemos que nada inspira más que el ejemplo, así que por medio de nuestro Sistema de Gestión Ambiental, generamos actividades, procesos y estrategias para fomentar el uso eficiente de todos los recursos (residuos, agua y energía), reduciendo el impacto ambiental de nuestras acciones.

Estamos convencidos que la educación es la mejor herramienta y nos hemos transformado en una gran aula viva para que, de manera participativa, la comunidad aledaña, visitantes e integrantes, puedan conectarse con el entorno natural, conozcan sus problemáticas, y así a partir de acciones particulares, puedan convertirse en multiplicadores de conciencia ambiental.  Todo lo anterior lo realizamos en conjunto con diversas instituciones aliadas, para aumentar nuestro impacto y contribuir a un país más justo y equitativo para todos los seres vivos.

Conservación de la Memoria Histórica

La educación y la cultura han sido dos pilares de la Fundación Parque Jaime Duque. El sueño de su fundador fue acercar a los visitantes a íconos de la cultura mundial y despertar el amor por la historia. Conservar nuestra memoria histórica y cultural, es un reto con el que estamos comprometidos. Así contribuimos a salvaguardar nuestra identidad y el patrimonio inmaterial del país, forjando el carácter social y la tolerancia, al entender la importancia de la convivencia en las diferencias y la resolución pacífica de conflictos. Un país que se asoma a sus fuentes culturales y que conoce su historia, comprende su actualidad y por lo tanto se puede proyectar al futuro.

Muchos de nuestros espacios y museos están dedicados a preservar nuestros símbolos patrios y a contar nuestra historia. Nuestro objetivo es que visitantes nacionales y extranjeros aprecien la riqueza de nuestro país y por eso resaltamos las cosas que nos hacen únicos. En 2014 se donaron 17 hectáreas para la construcción del Museo Aeroespacial Colombiano que relata la historia de la aviación colombiana y el Museo Militar de Tocancipá. Actualmente enfocamos nuestros esfuerzos en el desarrollo del Área de Desarrollo Naranja: “El Legado de los Tibas,” cuyo propósito es integrar espacios culturales y gastronómicos (museos, atracciones, escenarios, monumentos y restaurantes), con artistas, emprendedores y conocedores de oficios tradicionales; para ofrecer una variada oferta de bienes y servicios culturales a las comunidades de sabana centro, para fortalecer el tejido social y económico.

Nos basamos en principios de sostenibilidad que generan valor e integran la identidad patrimonial, la vocación y las dinámicas culturales, como parte de un turismo responsable y con propósito.

Conservación de la Vida de la Población Vulnerable

Queremos contribuir a cambiar realidades en Colombia, para que nuestros niños, jóvenes y abuelos en condición de vulnerabilidad y sus familias reciban atención integral y oportuna a sus necesidades y derechos fundamentales: salud, alimentación, educación, hogar, apoyo psicosocial, recreación y acompañamiento en el desarrollo de su proyecto de vida.

Siguiendo con el legado de más de 60 años de trabajo social de los fundadores: Jaime y Amparo de Duque, en el año 2002 nos unimos con la Fundación Proyecto Unión, entidad que trabaja por la inclusión social, recuperando la esperanza de dos de las poblaciones más vulnerables: los niños enfermos que presentan patologías complejas y los adultos mayores habitantes de calle de nuestro país. En el 2015, les entregamos en comodato 7 hectáreas contiguas al Ecoparque Sabana, para la construcción del Centro de Vida los Ángeles, proyecto de innovación social, que actuará de forma integrada en el diagnóstico, tratamiento e investigación para los niños que estén luchando contra una enfermedad de difícil manejo.

Hoy, la primera etapa es un sueño hecho realidad: la Casa de Los Ángeles abrió sus puertas para familias que llegan de distintas regiones en búsqueda de apoyo y cuidado mientras sus niños se encuentran en tratamiento médico para cáncer, VIH, entre otras. La segunda etapa está en proceso de construcción: el Hogar Amparo de Ángeles, un espacio que brindará atención a más de 100 niños, que son abandonados en los hospitales con patologías de difícil manejo. Se contará con un equipo multidisciplinario de profesionales para mejorar su condición de salud y su calidad de vida, trayéndolos a un ambiente verde y saludable.

Desde la Fundación Parque Jaime Duque queremos mantener la llama de la esperanza, despertando en quienes nos rodean el deseo de ayudar, valorar y acercarse a quienes sufren adversidad, para construir una sociedad más solidaria.